Por sobre las terrazas alunadas
Donde se aman cautelosamente los gatos
Y los brillos esquivan las chimeneas
Creo que nadie sabe lo que yo se esta noche
Algo aprendido a pedacitos y a pulsaciones
Y que integra mi pánico tradicional modesto
¿Cómo desmenuzar placidamente el miedo
comprender por fin que no es una excusa
sino un escalofrío parecido al disfrute
solo que amarguisimo y sin atenuantes?
Los suicidas no tienen problemas al respecto
Deciden derrotarse y a veces lo consiguen
Entran en el miedo como en una piragua
Sin remos y con rumbo de cascada
Son los descubridores del alivio
Pero la paz les dura una milésima
Tampoco los homicidas se preocupan mucho
Limitan el miedo a una coyuntura
Desenvainan la furia o aprietan el gatillo
Y todo queda así simplificado y yerto
Pero los demás o sea los que venimos
Tironeando por la maravilla
Y perseguidos por el horror
Los demás o sea los compinches de la duda
Los candorosos los irresponsables
Los violentos pero no tanto
Los tranquilos pero no mucho
Los deportados de la buena fe
Los necesitados de alegría
Los ambulantes y los turbados
Los omisos de la vanguardia
Los atrasados de la vislumbré
Esos que haremos con el mundo
Sino asediarlo a escaramuzas
Desmenuzarlos con las uñas
Extinguirlo con el resuello
Desmantelarlo a mordiscones
Hacerlo trizas con la mirada
Dar cuenta de el con el amor
Estrangularlo
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