Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defenderla alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.
viernes, julio 29, 2005
miércoles, julio 27, 2005
A la Orilla de la Chimenea
Puedo ponerme cursi y decir
que tus labios me saben igual que los labios
que beso en mis sueños,
puedo ponerme triste y decir
que me basta con ser tu enemigo, tu todo,
tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.
y si quieres también
puedo ser tu estación y tu tren,
tu mal y tu bien,
tu pan y tu vino,
tu pecado, tu dios, tu asesino...
o tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea.
Puedo ponerme humilde y decir
que no soy el mejor
que me falta valor para atarte a mi cama,
puedo ponerme digno y decir:
"toma mi dirección cuando te hartes de amores
baratos de un rato... me llamas".
Y si quieres también
puedo ser tu trapecio y tu red,
tu adiós y tu ven,
tu manta y tu frío,
tu resaca, tu lunes, tu hastío...
o tal vez ese viento
que te arranca del aburrimiento
y te deja abrazada a una duda,
en mitad de la calle y desnuda.
y si quieres también
puedo ser tu abogado y tu juez,
tu miedo y tu fe,
tu noche y tu día,
tu rencor, tu por qué, tu agonía...
o tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea.
que tus labios me saben igual que los labios
que beso en mis sueños,
puedo ponerme triste y decir
que me basta con ser tu enemigo, tu todo,
tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.
y si quieres también
puedo ser tu estación y tu tren,
tu mal y tu bien,
tu pan y tu vino,
tu pecado, tu dios, tu asesino...
o tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea.
Puedo ponerme humilde y decir
que no soy el mejor
que me falta valor para atarte a mi cama,
puedo ponerme digno y decir:
"toma mi dirección cuando te hartes de amores
baratos de un rato... me llamas".
Y si quieres también
puedo ser tu trapecio y tu red,
tu adiós y tu ven,
tu manta y tu frío,
tu resaca, tu lunes, tu hastío...
o tal vez ese viento
que te arranca del aburrimiento
y te deja abrazada a una duda,
en mitad de la calle y desnuda.
y si quieres también
puedo ser tu abogado y tu juez,
tu miedo y tu fe,
tu noche y tu día,
tu rencor, tu por qué, tu agonía...
o tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea.
domingo, julio 24, 2005
Desfallezco
Esperar lo que esperamos,
lo que esperas tú, más que yo.
Simplemente te acompaño
para conservar la paciencia,
aunque a veces me incomodo
me entristezco y me critico,
me reprocho y me limito.
Mientras tú, ¡apresurado!
esperas insaciable el tiempo,
comprendes complacido el rumbo
que ha de sellar el camino.
Ponemos en medio océanos
de lágrimas tristes; de olvidos.
Quiero finalizar estos días
brindando honor a los lamentos;
invocando clemencia al tiempo,
a ese Dios que castiga momentos
por creer demasiado en mi misma
y entregar mi corazón al infierno.
Al infierno de un maldito
que espera apresurado su vuelo
para ir tras lo que realmente admira
ese amor que soñó desde niño.
Impotente desfallece mi cuerpo
mientras las lágrimas cubren mi cara,
miro al cielo el horizonte maligno,
el gris oscuro penetra en mis ojos
mientras un rayo retumba al oido.
lo que esperas tú, más que yo.
Simplemente te acompaño
para conservar la paciencia,
aunque a veces me incomodo
me entristezco y me critico,
me reprocho y me limito.
Mientras tú, ¡apresurado!
esperas insaciable el tiempo,
comprendes complacido el rumbo
que ha de sellar el camino.
Ponemos en medio océanos
de lágrimas tristes; de olvidos.
Quiero finalizar estos días
brindando honor a los lamentos;
invocando clemencia al tiempo,
a ese Dios que castiga momentos
por creer demasiado en mi misma
y entregar mi corazón al infierno.
Al infierno de un maldito
que espera apresurado su vuelo
para ir tras lo que realmente admira
ese amor que soñó desde niño.
Impotente desfallece mi cuerpo
mientras las lágrimas cubren mi cara,
miro al cielo el horizonte maligno,
el gris oscuro penetra en mis ojos
mientras un rayo retumba al oido.
jueves, julio 14, 2005
Pensándote
Vuela la noche buscándote,
juega la lluvia en mi ventana,
duermen las horas en mi café,
sólo el silencio me acompaña.
Vuelvo la cara y miro bien,
descubro un bufón en el espejo,
me hace una mueca, puedo entender,
intenta decirme lo que siento.
No es necesaria alguna explicación,
conozco historias que no acaban bien,
protagonistas de la indecisión,
y ahora soy yo,
y ahora soy yo,
y ahora soy yo,
pensándote.
Dejo mi libro, apago la luz,
guardo la luna en la cortina,
cierro los ojos y apareces tú,
sólo la almohada me acaricia.
juega la lluvia en mi ventana,
duermen las horas en mi café,
sólo el silencio me acompaña.
Vuelvo la cara y miro bien,
descubro un bufón en el espejo,
me hace una mueca, puedo entender,
intenta decirme lo que siento.
No es necesaria alguna explicación,
conozco historias que no acaban bien,
protagonistas de la indecisión,
y ahora soy yo,
y ahora soy yo,
y ahora soy yo,
pensándote.
Dejo mi libro, apago la luz,
guardo la luna en la cortina,
cierro los ojos y apareces tú,
sólo la almohada me acaricia.
viernes, julio 01, 2005
Preliminar Del Miedo
Por sobre las terrazas alunadas
Donde se aman cautelosamente los gatos
Y los brillos esquivan las chimeneas
Creo que nadie sabe lo que yo se esta noche
Algo aprendido a pedacitos y a pulsaciones
Y que integra mi pánico tradicional modesto
¿Cómo desmenuzar placidamente el miedo
comprender por fin que no es una excusa
sino un escalofrío parecido al disfrute
solo que amarguisimo y sin atenuantes?
Los suicidas no tienen problemas al respecto
Deciden derrotarse y a veces lo consiguen
Entran en el miedo como en una piragua
Sin remos y con rumbo de cascada
Son los descubridores del alivio
Pero la paz les dura una milésima
Tampoco los homicidas se preocupan mucho
Limitan el miedo a una coyuntura
Desenvainan la furia o aprietan el gatillo
Y todo queda así simplificado y yerto
Pero los demás o sea los que venimos
Tironeando por la maravilla
Y perseguidos por el horror
Los demás o sea los compinches de la duda
Los candorosos los irresponsables
Los violentos pero no tanto
Los tranquilos pero no mucho
Los deportados de la buena fe
Los necesitados de alegría
Los ambulantes y los turbados
Los omisos de la vanguardia
Los atrasados de la vislumbré
Esos que haremos con el mundo
Sino asediarlo a escaramuzas
Desmenuzarlos con las uñas
Extinguirlo con el resuello
Desmantelarlo a mordiscones
Hacerlo trizas con la mirada
Dar cuenta de el con el amor
Estrangularlo
Donde se aman cautelosamente los gatos
Y los brillos esquivan las chimeneas
Creo que nadie sabe lo que yo se esta noche
Algo aprendido a pedacitos y a pulsaciones
Y que integra mi pánico tradicional modesto
¿Cómo desmenuzar placidamente el miedo
comprender por fin que no es una excusa
sino un escalofrío parecido al disfrute
solo que amarguisimo y sin atenuantes?
Los suicidas no tienen problemas al respecto
Deciden derrotarse y a veces lo consiguen
Entran en el miedo como en una piragua
Sin remos y con rumbo de cascada
Son los descubridores del alivio
Pero la paz les dura una milésima
Tampoco los homicidas se preocupan mucho
Limitan el miedo a una coyuntura
Desenvainan la furia o aprietan el gatillo
Y todo queda así simplificado y yerto
Pero los demás o sea los que venimos
Tironeando por la maravilla
Y perseguidos por el horror
Los demás o sea los compinches de la duda
Los candorosos los irresponsables
Los violentos pero no tanto
Los tranquilos pero no mucho
Los deportados de la buena fe
Los necesitados de alegría
Los ambulantes y los turbados
Los omisos de la vanguardia
Los atrasados de la vislumbré
Esos que haremos con el mundo
Sino asediarlo a escaramuzas
Desmenuzarlos con las uñas
Extinguirlo con el resuello
Desmantelarlo a mordiscones
Hacerlo trizas con la mirada
Dar cuenta de el con el amor
Estrangularlo
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