¿En dónde quedo mi espíritu navideño? No lo sé. Recuerdo que me ilusionaba tanto la navidad, me pasaba horas decorando el arbolito y poniendo el nacimiento.
Cuando era pequeña les hacia tarjetas a todos, era lo único que podía dar con mi corto presupuesto. Cuando crecí, las compras navideñas, buscar algo especial para cada quien.
Preparar la comida, el que toda la familia se reuniera, platicar, abrir los regalos, acostarse temprano para que Santa Claus llegara y al otro día levantarse a primera hora para ver lo que nos trajo y jugar durante horas con mis hermanos.
Ahora me da hasta flojera esta fecha, ya no pongo el árbol ni el nacimiento, ya no me importan los regalos y por supuesto no creo en Santa.
Las reuniones ya no son iguales, faltan mi abuela y mi padre. Mis tíos ya no son tan unidos se han vuelto competitivos, hipócritas y egoístas.
He perdido tantas cosas, mi ingenuidad, mi inocencia, mi credulidad, mi fe, el sorprenderme con cualquier cosa…
¿Dónde quedo aquella niña? ¿Qué me hizo cambiar?
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario