Cuando una persona se aleja de nuestra vida, siempre deja algo de ella en nosotros…
Dónde guardo tu espejo, tu cigarro
dónde guardo tu sueño tras de mí
dónde guardo tu aroma, tus enfados
y tu loca carrera por vivir.
Dónde guardo tu voz de crucigrama
tu nobleza, tu eterna discusión
tu silencio, tus cuentas, tu esperanza
la distancia que de pronto nos perdió.
Dónde guardo, tantos años, tantos sueños
que no fueron más allá.
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