Lo que conoces
es tan poco
lo que conoces
de mí
lo que conoces
son mis nubes
son mis silencios
son mis gestos
lo que conoces
es la tristeza
de mi casa vista de afuera
son mis postigos de mi tristeza
el llamador de mi tristeza.
Pero no sabes
nada
a lo sumo
piensas a veces
que es tan poco
lo que conozco
de ti
lo que conozco
o sé tus nubes
o tus silencios
o tus gestos
lo que conozco
es la tristeza
de tu casa vista de afuera
son los postigos de tu tristeza.
Pero no llamas.
Pero no llamo.
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4 comentarios:
Sucede constantemente... raro conocer a alguien del todo y más raro permitir que te conozcan entero(a).
Avísote que pondré un link de tu página, espero no te moleste y si sí, pues chin! ;) quién te manda publicar estas cosas! :)
Jajaja! no, no me molesta en lo absoluto, y sí, tienes razón, siempre he pensado que jamás llegas a conocer a alguien del todo, las personas tienen la mala costumbre de sorprendernos con cosas buenas (y no tan buenas) constantemente, y es por eso que "bienaventurado el que no espera nada porque nunca será defraudado..."
Me encanta!, defintivamente soy Benedettiano declarado y me fascinan mucho esas letras.
Lo malo ese ese final desamparado: "Pero no llamas / Pero no llamo"
Besos!
Si, pero normalmente así son los finales, tristes, por eso odio todas esas películas en donde la gente buena gana y viven felices para siempre, se me hace tan fantasioso, tan alejado de la realidad, pero ni modo, hay que acostumbrarnos a ello.
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